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A un año de la pandemia: ¿qué hemos aprendido?

A un año de la pandemia: ¿qué hemos aprendido? 1280 720 BePeople - Consulting

Ha pasado más de un año desde que el Covid 19 llegó sin aviso a nuestras vidas y la mayoría no estábamos preparados para afrontar esta crisis sanitaria. La pandemia incorporó un concepto que no era muy común: la famosa “cuarentena”. La vida laboral, social y familiar se vio absolutamente descolocada ante este inesperado encierro. Comenzamos a tomar decisiones bajo un contexto muy incierto que es incapaz de entender urgencias o preocupaciones personales. Nos tocó asumir que esto no dependía de nosotros, pero estaba en nuestras manos respirar y seguir adelante.

Más allá de las complicaciones de salud que trajo el coronavirus, hemos aprendido mucho en este eterno encierro. Hemos aprendido a tener tiempo de calidad con nuestra familia, valorar a nuestros profesionales de salud, a que no podemos tener el control de todo, a reencontrarnos con nuestros talentos ocultos como la cocina o el bordado, a estar presentes en el aprendizaje de los hijos (para los que son padres) y, por sobre todas las cosas, a valorar y agradecer nuestra vida. 

Como equipo BePeople Consulting queremos reflexionar sobre las enseñanzas que ha dejado la pandemia después de un año. Te invitamos a ver este video y compartirlo con quien tú quieras. “No todo ha sido tan malo, hemos crecido como personas”. 

El síndrome del impostor

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A pesar de ser un buen profesional, de estar bien evaluado en tu trabajo o tener logros personales ¿Has sentido que en el fondo todo ha sido por causa de la suerte o de la mera coincidencia? Bueno, esta aflicción tiene nombre y apellido, se denomina “Síndrome del Impostor”. A lo largo de esta nota estaremos contándote de qué trata esta sensación, sus causas y cómo poder superarlo. Te invitamos a leerla.

Por BePeople Consulting

¿Qué es el síndrome del impostor?

El síndrome del impostor es una condición mental que padecemos la mayoría de las personas en algún punto de nuestra vida y hace referencia la incapacidad que tenemos para aceptar nuestros logros personales. Por el contrario, creemos que estos logros son producto de la suerte, la ayuda de terceros o simples coincidencias.

Debido a estas ideas que invaden nuestra cabeza, asumimos que no somos lo suficientemente buenos como para merecer algún reconocimiento, premio o puesto laboral. Esto nos despierta un miedo constante a que los demás nos vean como “un fraude”. Nos aterra pensar que el resto se dé cuenta que no somos merecedores de nuestro éxito.

Este miedo que sentimos no es racional, puesto que nuestro desempeño ha sido óptimo, y en muchos casos sobresaliente, hecho que nos ha llevado a tener buenos resultados y beneficios. Son los pensamientos negativos los que nos llevan a imaginar que somos unos impostores sin el valor suficiente para estar donde estamos.

¿Cuándo surge este concepto?

El concepto del síndrome del impostor surge en el año 1978 dentro de una sala de clases, cuando la docente y psicóloga, Pauline Clance, se dio cuenta que la gran mayoría de sus alumnos no confiaban en sus capacidades y mucho menos celebraban sus logros. Clance notó que no se trataba de un hecho aislado y decidió investigar este fenómeno.

Causas

Según un reportaje publicado por la BBC, estas serían algunas de las causas por las que llegamos a padecer del síndrome del impostor.

Dinámicas familiares durante la infancia. Cuando tienes padres o hermanos exitosos existe esa presión por “estar a la altura”.

Estereotipos sexuales. Cómo en muchas situaciones de la vida, las miradas siempre están puestas en el género femenino, por lo que las mujeres están en constante presión. Esto va desde ser madre, hasta ser una exitosa profesional.

Diferencias salariales.  Continuando con los estereotipos de género, la brecha salarial en el mundo laboral es grande, por lo que la mujer se ve aún más presionada. 

Percepción de éxito, fracaso y competencia. Las personas que sufren el síndrome son muy exigentes consigo mismas y se imponen obstáculos muy difíciles de cumplir.

¿Cómo nos afecta?

Está comprobado que este síndrome arrastra una serie de efectos negativos sobre nosotros, algunos de estos son:

  1. El síntoma más clásico de este síndrome es sentir que no eres digno de todos tus éxitos. Crees que se trata de coincidencia,  azar o incluso intervención de terceros.
  1. No confías en tus habilidades o competencias. Como decimos coloquialmente “no te crees el cuento”.
  1. Vives con un constante temor de que los demás descubran “tu fraude”.
  1. No tienes seguridad de lo que eres capaz de hacer.
  1. Si logras tener éxito en algún proyecto piensas que no durará mucho.
  1. No tienes la motivación suficiente.
  1.  No confías en ti.

¿Cómo superarlo?

Ahora que sabes de qué trata este abrumador síndrome, sólo queda recuperarnos de él. Para esto te recomendamos seguir los siguientes pasos:

Parte por reconocer las emociones del impostor: Sé consciente de lo que pasa por tu cabeza, identifica tus sentimientos y busca el motivo del por qué te invadió este síndrome.

Cambia el chip: Tienes que dejar de decirte a ti mismo que no sirves y recordar que eres humano, no puedes saberlo todo. 

Expresa tus sentimientos: No te reprimas, habla con tus cercanos, cuéntales qué te ocurre y escucha opiniones. 

Ten en cuenta el contexto: Hay momentos donde nos sentimos seguros de nosotros mismos, como también hay otros que nos hacen dudar de nuestras capacidades. Eso es normal. Cuando pienses que eres un fraude ten en cuenta que, cualquier trabajo,  siempre tendrá  algún valor.

Tómalo como una oportunidad de aprendizaje: Encuentra oportunidades de enseñanza y úsalas de forma constructiva. El aprendizaje es el ingredientes principal para lograr el éxito.

Sé considerado contigo mismo: Recuerda que nadie es perfecto. Somos humanos y tenemos derecho a equivocarnos.

Si crees que padeces o has padecido de este síndrome ¡Qué no cunda el pánico! Has efectivo estos consejos y te presente que “Cuando la gente cree en sí misma tiene la primera llave del éxito”. Anónimo

Las 6 claves para mejorar nuestra actitud

Las 6 claves para mejorar nuestra actitud 1600 900 BePeople - Consulting

Vivir con alegría, ser buena persona, soltar los problemas, cuidar lo que más te importa, ponerle pasión a tus metas y ser agradecido, son las claves que plantea el conferencista español, Victor Küppers para trabajar el poder de la actitud. A lo largo de esta nota estaremos profundizando en estos 6 puntos para mejorar nuestra disposición y manera de ver la vida. Te invitamos a seguir leyendo.

Por BePeople Consulting

¿Quién es Victor Küppers?

Conferencista, empresario, doctor en Humanidades y profesor universitario, estos son algunos de los títulos que tiene el español Víctor Küppers. Sus conocimientos lo han posicionado como expertos en charlas motivacionales enfocadas a mejorar nuestra actitud ante la vida. Actualmente trabaja como formador y conferenciante, además de hacer clases en la Universidad de Barcelona y la Universidad Autónoma. Si te pareció interesante su biografía puedes visitar su página web www.kuppers.com

Para Küppers la actitud define nuestra forma de ser y podemos trabajarla al 100%, por ello diseñó una fórmula que refleja muy bien las importancia de esta en nuestro día a día.

Dice así:

Para todo lo que queramos hacer en esta vida es necesario tener conocimientos, habilidad y experiencia, pero lo más importante de la fórmula es que A multiplica la suma de C y H.

La actitud que tomamos como personas ante diversas situaciones hace que se resuelvan de una mejor o peor manera. Para trabajar de manera positiva nuestra actitud, Víctor Küpers nos muestra 6 puntos claves .

Los 6 puntos para trabajar la actitud

Vivir alegre: Cada uno decide sobre su estado de ánimo, lo importante es aferrarse a lo positivo. Cuando te deprimas haz un listado con 20 cosas que te gusten de tu persona, esto te recordará tus cualidades y te sentirás más alegre.

Ser buena persona: No hagas daño e intenta ayudar a los que te rodean. Desarrolla la bondad, la comprensión, la amabilidad y la educación. No te olvides de las palabras mágicas: “gracias” y “por favor”.

Soltar:  Es importante desahogarnos cuando sentimos la necesidad o tenemos alguna pena, pero hay que aprender a soltar esas emociones y dejarlas ir, solo así podremos avanzar en nuestros propósitos. Reflexiona y suelta lo que no te hace bien.

Cuida lo más importante: Cada uno sabe qué es lo más importante en su vida, puede ser familia, amistades, trabajo, etc, lo esencial es que valores lo que tienes ahora antes de que pueda ser muy tarde.

Pasión e ilusión: Ambas son indispensables para tener una buena actitud. Cuando logras hacer funcionar estas cualidades, tarde o temprano lograrás tus objetivos.

Se agradecido: No envidies a nadie, ya tienes muchos motivos, razones y cosas por las cuales estar agradecido. Piensa en ello y da las gracias.

Acá puedes ver la charla de Víctor sobre “Actitud”:

¿Sencillo? No, pero una vez comiences a poner en práctica estas cualidades verás cómo tu actitud ante la vida comenzará a evolucionar. Como decía el famoso neurólogo y escritor, Viktor Frankl, “cómo humanos, podemos decidir que actitud tomamos ante la adversidad”, y bajo esta misma premisa debemos procurar ser pacientes y optimistas para dejar de lado la negatividad que irrumpe cuando surgen dificultades.

¡Vamos! Ten presente que “si diriges tu mirada hacia el sol, la sombra quedará atrás de ti”, Proverbio persa.

Upskilling y Reskilling

Upskilling y Reskilling 848 477 BePeople - Consulting

¿Qué son y cuál es el beneficio de implementarlas en las organizaciones? 

A raíz de la revolución digital, nuevas especializaciones en tecnologías están floreciendo a un ritmo que el mercado laboral no es capaz de satisfacer, sumado a esto, el Covid-19 no solo hizo que muchas personas creyeran que su trabajo se pudiera ver afectado por la globalización, sino que lo demostró. 

Si bien la mayoría de los gobiernos en el mundo esperan que, pasada la pandemia, la economía inicie su reactivación y muchos de los que perdieron su trabajo logren recuperarse, la realidad parece un poco distinta. Según un informe del Becker Friedman Institute de la Universidad de Chicago, el Covid-19 está causando la mayor reubicación laboral desde la Segunda Guerra Mundial y la eliminación de millones de puestos de trabajo. Por otro lado, gran parte de las empresas llevan algunos años teniendo dificultades a la hora de cubrir determinados puestos de trabajo, la necesidad de contar con profesionales capaces de satisfacer los procesos de digitalización es urgente y difícil. El mercado laboral no está siendo capaz de mantener el ritmo de la revolución digital, así al menos lo asegura la consultora McKinsey & Company. 

Para afrontar este nuevo contexto global es que surgen los conceptos de UPSKILLING y RESKILLING, dotando a las personas de nuevos conocimientos para cubrir las necesidades del negocio. La diferencia de ambos conceptos está en el objetivo de la formación. 

Mientras que el Upskilling consiste en desarrollar nuevas habilidades y competencias para nuestro trabajo o posición actual, el Reskilling consiste en desarrollar habilidades y competencias para una nueva posición o trabajo. 

Aplicar procesos de Upskilling y Reskilling es una práctica que beneficia a las organizaciones ya que; 

  • Fomenta una cultura de aprendizaje continuo que permite implementar procesos de formación fácilmente. 
  • Ofrece a los trabajadores la posibilidad de movilidad interna en función de sus intereses y fortalezas. 
  • Impulsa el aprendizaje de nuevas habilidades, permitiéndoles desempeñar mejor sus tareas. 
  • Aumenta la motivación, lo que influye en su felicidad y lealtad hacia la empresa. 
  • Disminuye costos de incorporación y capacitación inicial en la empresa de las nuevas contrataciones. 
  • Según un informe del Foro Económico Mundial, capacitar a un trabajador para hacerlo competente en los nuevos escenarios tecnológicos, es un 25% inferior a los beneficios que genera. 

Hoy, la transformación digital está en el primer renglón de prioridades de los Directivos en todo el mundo, una vez que superemos la pandemia. Esta transformación definirá los trabajos del futuro y será el escenario para que las empresas hagan su aporte a la reactivación económica brindándoles a sus colaboradores el entrenamiento adecuado para que puedan ocupar los nuevos cargos que se van a generar. 

Uno de los últimos estudios de LinkedIn indica que, este año, el 51 % de las compañías a nivel global tienen previsto implementar un programa de upskilling al interior de sus organizaciones; el 47 %, hará lo propio con uno de reskilling. Por su parte, Boston Consulting Group reporta que el 86 % de la fuerza laboral en Latinoamérica tiene interés en hacer reskilling para obtener un nuevo empleo. Sin duda, esto abre la puerta a grandes transformaciones al interior de las áreas de desarrollo organizacional y entrenamiento en un contexto altamente desafiante y lleno de oportunidades para la creación de valor.

Lo que trae el 2021 para el mercado laboral

Lo que trae el 2021 para el mercado laboral 1596 912 BePeople - Consulting

Frente a un contexto poco común en Chile y el mundo en el 2020, el mercado laboral se ha enfrentado a una serie de cambios y desafíos, del mismo modo, se espera que este año ocurran modificaciones en la forma de trabajar. 

El trabajo a distancia, la valoración del tiempo, la flexibilidad horaria, la readecuación de los espacios de trabajo y la demanda de nuevas habilidades, son algunas de las nuevas necesidades o demandas que se presentaron en el 2020 y que se mantendrán en el 2021. 

Si bien el trabajo a distancia fue necesario y en cierto modo, obligado, durante el 2020, las organizaciones se dieron cuenta que era, y es un sistema de trabajo que funciona, que es eficiente, genera buenos resultados, se pueden reducir algunos costos operacionales, de traslado y logísticos. Este año veremos que el teletrabajo se consolida de forma permanente en muchas organizaciones y/o equipos de trabajo, mientras que en otras se adopta un modelo híbrido que permita a las empresas y trabajadores seguir operando de manera óptima. Los seres humanos necesitamos volver a socializar, pero el trabajo a distancia es básicamente una realidad que ya está instalada, para socializar y conectar se generarán reuniones en lugares diferentes y divertidos. Es probable que los viajes de trabajo o los congresos no vuelvan a ser como eran, si es que se pueden hacer en línea. Del mismo modo, las llamadas y las juntas internacionales seguirán siendo video-llamadas. Para recibir experiencias personales, las empresas se apoyarán de tecnologías novedosas e inteligencia artificial. 

Así como el mercado laboral cambió, también lo hicieron las exigencias de las organizaciones, en relación a los profesionales que necesitan par estos nuevos tiempos. Este año se intensificará la búsqueda de profesionales con mayores habilidades blandas, que permitan un mejor funcionamiento de los equipos de trabajo y que sean un mayor y mejor aporte para el desempeño y la productividad. En este contexto, la flexibilidad, la capacidad de adaptación y de aprendizaje, la creatividad, la capacidad de innovar y la organización eficiente del trabajo, son claves en los profesionales de hoy. 

Durante el primer trimestre del 2021, la amplia oferta de candidatos derivada de la crisis que ha enfrentado el país provoca que, de manera transversal, los postulantes flexibilicen sus pretensiones de renta, algo que debería variar de la mano de la reactivación económica que se espera luego de la vacunación masiva y el paulatino regreso a la normalidad de la actividad económica que esto traerá como consecuencia. Cuando se comiencen a retomar proyectos pausados y se consoliden nuevos, se retomará también la contratación y esto, debiera volver a equilibrar temas salariales.

El turismo por entretenimiento regresará fortalecido el segundo semestre. La gente apreciará más que nunca visitar lo natural, lugares remotos, experiencias auténticas. 

En un análisis de más de 50 expertos publicado por “The Economist” sobre lo que podemos esperar del 2021, plantean: “El mundo está viendo este año como un nuevo inicio. Un renacimiento. Le gente replanteará sus metas personales, de trabajo, de salud, de dinero y espirituales. Vienen grandes oportunidades para satisfacer todos esos requerimientos y cambios de pensamiento. Un nuevo inicio con valores más reales. Muchos comportamientos se transforman y nunca regresarán. Acumular, consumir y vivir por lo material pasa al lado negativo de la conversación.”

La innovación, la tecnología, lo natural son la base de la nueva realidad. Seguir haciendo lo mismo de siempre sin replantearse el Qué, el Cómo y el Para qué en el 2021 es ir directo al precipicio. Todos estamos a tiempo de encontrar nuevos caminos. Las pautas están definidas. Simplemente hay que encontrar esas nuevas rutas personales y organizacionales que nos permitan avanzar a estados de mayor consciencia, claridad y conexión con quienes nos rodean y nuestro entorno.

Efectos de la pandemia en el empleo Femenino.

Efectos de la pandemia en el empleo Femenino. 820 312 BePeople - Consulting

La situación de crisis económica actual que ha desatado la pandemia del COVID-19 está generando la mayor caída de empleo de la historia en la región, esto no es un secreto ni una novedad. Algunos estudios demuestran que este tipo de recesiones suele afectar mayoritariamente al empleo masculino, sin embargo, varios análisis apuntan a que la crisis actual podría ser la primera que afecte especialmente a la empleabilidad de las mujeres. 

Según estudios y datos del Observatorio Laboral COVID-19 del Banco Interamericano de Desarrollo, a noviembre del 2020 la pérdida del empleo afectaba principalmente a las mujeres. Colombia es el país que presentó la mayor brecha de género. En Chile la brecha fue menor, pero igual de importante.  

De acuerdo con cifras del INE, antes de marzo del 2020 la situación laboral en Chile indicaba que un 52,7% de mujeres tenía un trabajo remunerado fuera de su casa, en comparación a un 73,8% de sus pares masculinos. Esto resulta preocupante si consideramos que, según cifras del Hogar de Cristo, el 54% de los más pobres en Chile son mujeres, y que uno de cada cuatro hogares es nuestro país es sustentado por mujeres. 

La crisis sanitaria provocó una gran caída en la participación laboral femenina, la que bajó a un 47,3%, el menor registro desde octubre del 2010, cuando se situaba en el 47%. Recién en 2013 se había logrado alcanzar, por primera vez, el 50%, y el peak de la participación laboral femenina fue en enero pasado, cuando esta alcanzo el 53,3%. 

Las cifras son claras, en 10 meses hemos retrocedido cerca de 10 años respecto a la inclusión femenina en el mercado laboral. El problema es que recuperarse de este impacto es muy complejo para las mujeres, pues hay escasez de oportunidades laborales y gran cantidad de personas que necesitan conseguir un empleo. Además, existen aún factores culturales que afectan a la reinserción, normas sociales que atribuyen el rol del cuidado de los niños y adultos mayores a las mujeres afectan su participación en el mercado laboral y limitan su acceso a empleos de calidad, generándose mayor precariedad y brechas de salarios, las que sin duda se acentúan en situaciones de crisis. 

Los dos principales factores que han afectado la participación femenina en el mercado laboral son: La suspensión de actividades presenciales en materia educativa, el cierre masivo de jardines infantiles o las clases virtuales “obligan” por norma social a las mujeres a estar pendientes de los niños, sumado a las labores del hogar. Las condiciones de distanciamiento social y de restricciones de movilidad han afectado mayormente al comercio, turismo y gastronomía, sectores en los que la participación laboral femenina era mayor. 

Si antes de la pandemia, las mujeres en la región tenían una menor tasa de participación laboral, salarios más bajos y menor acceso a puestos de liderazgo, los efectos de la pandemia están exacerbando estas brechas de género. 

Este es el momento preciso para que responsables políticos y líderes empresariales den un paso al frente y tomen medidas para la igualdad y paridad de género en el mercado laboral.  

En el contexto de pandemia, tan adverso y desafiante, no debemos olvidar las deudas y promesas de la construcción de una sociedad más justa, donde hombres y mujeres tengamos oportunidades en equidad, donde la corresponsabilidad sea parte de nuestras prácticas sociales, y donde se visibilice el aporte de todos y todas, porque sólo juntos y en reconocimiento de nuestra diversidad, podemos construir un mejor futuro.